Se trata de una infusión de las hojas de la camellia sinensis pero con algunas características que lo hacen más especial si cabe que el resto de tés.
Para empezar en las altas calidades solo se emplean las hojas y brotes más jóvenes que aún conservan la pelusa blanca que los protege, de ahí el nombre Té blanco o en China “Bai Ya”.
Una característica para diferenciar los blancos de otras variedades es que estos no se enrollan. Siempre veremos las hojas en su forma más abierta o simplemente las yemas que aún no se han abierto. Si encuentras un té enrollado, no es un té blanco.
La forma de elaborarlos es bien sencilla, pero creeme, hace falta mucha destreza y experiencia para hacerlo.
Solo son 3 pasos:
- Recolección de la hoja ( en el momento óptimo).
- Marchitado ( hasta el punto perfecto para que conserve el aroma y haya perdido el punto vegetal).
- Secado ( para dejarlo listo y que podamos preparar una taza).
Podemos encontrarlos compuestos por un brote + una o dos hojas como el popular blanco Pai Mu Tan o buscar la alta calidad que suelen ser los tés de brotes como el famoso té blanco SIlver Needles.
